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viernes, 6 de diciembre de 2013


CÓMO NOS AFECTAN LOS CAMPOS ELECTROMAGNÉTICOS (Parte 1-6)

http://www.youtube.com/watch?v=MUsaBMIAE9M

http://www.youtube.com/watch?v=YRdXmBc2wiU

Los efectos médicos de los campos electromagnéticos en la salud humana son conocidos en Medicina desde hace más de 100 años. En 1.894 Jacques Arsene d'Arsonval publicó sus hallazgos relacionados con las alteraciones fisiológicas producidas por los CEM. Los informes de efectos médicos producidos por las microondas y las radiofrecuencias son literalmente millones y millones, descritos en todas las ramas de la Medicina durante el siglo XX.

http://www.youtube.com/watch?v=oQhOc2NM5g0

Intereses económicos y militares por parte de la industria norteamericana han llevado a una falsificación y al ocultamiento de estos efectos potencialmente mortales para el ser humano. Este fraude médico internacional ha sido orquestado por lacayos de la industria celular y otras tecnologías inalámbricas infiltrados al interior de la OMS y la ICNIRP.

http://www.youtube.com/watch?v=erqXCJmWxFI


Se viene configurando un crimen internacional de lesa humanidad con la irradiación de cerca del 60-80% de los habitantes del planeta. Los estudios médicos necesarios para introducir la telefonía celular en el mundo JAMAS fueron realizados. Nunca se demostró la inocuidad de esta tecnología antes de su introducción y por el contrario, millones y millones de publicaciones médicas internacionales han confirmado una y otra vez su capacidad letal.


La irradiación de mujeres embarazadas con CEM provenientes de teléfonos celulares (móvil) y torres de telefonía celular es un atentado criminal que viola de manera flagrante la Etica Médica, el Código de Nuremberg, los Derechos Humanos, la Declaración de Helsinki, la Moral, la Razón y la buena fé. No solamente no se hicieron los estudios sobre los efectos de los CEM en el producto de la concepción humana sino que estos estudios NO SE PUEDEN HACER por se abiertamente inmorales y criminales.


TESTIMONIO DE UNA AFECTADA DE ELECTROSENSIBILIDAD

Declaraciones de una mujer afectada de electrosensibilidad quien relata su "angustioso" día a día y alerta de "los riesgos" de las radiaciones de aparatos eléctricos y teléfonos móviles y los campos electromagnéticos.

http://www.youtube.com/watch?v=QNMzDY4S5PM

http://www.youtube.com/watch?v=ogaB1I8bOsY


CAMPOS ELECTROMAGNETICOS Y TRASTORNOS COGNITIVOS

http://www.youtube.com/watch?v=NgXGUQp2ssM


Mas info: http://blog.bioelectrica.es/electrosm...
Entrevista a la doctora Adamantia F. Fragopoulou de la facultad de biologia de la universidad de Atena.
La misma doctora nos esplica los resultados de sus ultimos estudios sobre los efectos de las radiaciones electromagneticas de los wifi, telefonos inalambricos, telefonos moviles, baby phone y otros electromesticos inalambricos y la apariciones de trastornos cognivos.
Nos dice claramente que esta contaminacion electromagnetica produce fallos en la memoria espacial, en la memoria de reconocimiento, en la memoria de trabajo, en la capacidad de aprendizaque y en otros paramentros que son proprio del hipotalamo.
Nos advierte y nos invita a tomar precauciones especialmente para los niños porque' su celebro esta en fase de desarrolo.
Al dia de hoy la doctora Adamantia F. Fragopoulou ha demostroda que la exposicion a campos electromagneticos causa la alteraciones de 143 proteinas, respectivamente en el hipotalamo, lobulos frontales y celebro.
No podemos permitirnos el lujo de que un piloto de avion tenga trastornos de desorientacion espacial, porque eso aumento el factor de riesgo en aviacion
LA ELECTROSENSIBILIDAD HUMANA


Veamos el video clicando en el enlace:

http://www.youtube.com/watch?v=nky25JTbQrs
CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

Se entiende como contaminación electromagnética, también conocida como electrosmog, a la presencia de  diversas formas de energía electromagnética en el ambiente, que por su magnitud y tiempo de exposición pueden producir riesgo, daño o molestia a las personas, ecosistemas o bienes en determinadas circunstancias.

Las fuentes electromagnéticas generan dos formas de energía:                     Radiaciones ionizantes: que tienen fotones con energía suficiente como para producir la ionización de la materia.
    Radiaciones no ionizantes: sin energía suficiente para ionizar la materia.

Dentro de las radiaciones no ionizantes existen varios tipos que son función de la frecuencia, que se mide en Hz (Hertz) o ciclos por segundo. Estrictamente hablando el término campo electromagnético se aplica sólo a altas frecuencias, donde los campos eléctrico y magnético están íntimamente unidos y se pueden propagar libremente en el espacio como ondas electromagnéticas. A bajas frecuencias, hay dos campos independientes, el magnético y el eléctrico. El eléctrico se identifica como E y se mide en Voltios por metro(V/m) y el magnético se identifica como H y se mide en Ampére por metro (A/m), y la densidad de flujo magnético B se mide en tesla (T)
.
La intensidad de los campos producidos por el hombre, algunas veces exceden la intensidad de los campos naturales,los cuales existen desde la formación del planeta. Clarificar cómo los campos magnéticos afectan a los organismos es objeto de intensas investigaciones.

En los últimos años hemos visto un crecimiento sin precedentes en el número y diversidad de fuentes de campos eléctricos y magnéticos  destinados a aplicaciones individuales, industriales y comerciales.


Hasta prácticamente principios del siglo XX el hombre no producía campos electomagnéticos (CEM); y, por supuesto, era ajeno a todo lo que estuviera relacionado con ellos.
Poco más de 70 años atrás ya estaban en el aire numerosas transmisiones de comunicaciones y no pocas estaciones de radiodifusión, y había una incipiente actividad comercial. Todavía no se advertía riesgo alguno.

Se avanza luego en la instalación de emisoras de AM, FM estaciones de TV, radares y gran cantidad de sistemas de comunicaciones con fines bélicos, civiles y comerciales. Se utilizan cada vez más las radiofrecuencias con fines  industriales, científicos y médicos. Casi simultáneamente comienzan a aparecer en los hogares muchos aparatos que generan o pueden generar CEM. Es entonces cuando se advierten los primeros y evidentes síntomas de inquietud por los efectos que esa contaminación  pudiera llegar a provocar en el ambiente.


A las conocidas preocupaciones, de asegurar sistemas fiables de comunicación, orientación, control remoto, computación o asistencia médica electrónica, se añade la situación de los sistemas electroenergéticos, de muy baja frecuencia y de alta potencia, y el campo amplio y de estricta actualidad de la incidencia biológica.

Actualmente la humanidad enfrenta una situación verdaderamente preocupante.
Muchas actividades humanas, tanto en los lugares de trabajo, esparcimiento o en el hogar, están íntimamente relacionadas con sistemas como televisión, radio, computadoras, teléfonos celulares, hornos microondas, radares y equipos utilizados en industrias, medicina y comercio, cuyo funcionamiento depende de una u otra manera de CEM.

Al coexistir tantos CEM es lógico suponer que una influencia mutua originaría interferencias entre los distintos sistemas que requieren de dichos campos para su funcionamiento. Por lo tanto estos sistemas deben funcionar apropiadamente en el ambiente electromagnético para el que fueron diseñados y evitar ser fuentes de contaminación para tal ambiente.

Al mismo tiempo estas tecnologías son fuentes de posibles riesgos en la salud  como consecuencia de su uso. Entre los más estudiados están la telefonía celular y las líneas de transmisión eléctrica y sus equipamientos asociados. Los científicos han sugerido que la exposición a CEM emitidos por estos dispositivos podrían tener efectos adversos sobre la salud, como cáncer, especialmente leucemia y al cerebro, reducción de la fertilidad, pérdida de memoria y cambios adversos en el comportamiento y desarrollo de los niños. Sin embargo el riesgo real sobre la salud es aún desconocido, a pesar de que para ciertos tipos de CEM se ha encontrado que a niveles controlados el riesgo es muy bajo o inexistente.

Se sugiere entonces, adoptar el principio de precaución, donde la precaución principal es un acercamiento al manejo del riesgo en situaciones de incertidumbre científica, que expresa la necesidad de una acción que debe adoptarse sin esperar otras definiciones de la ciencia. Por esta razón la normativa nacional e internacional fija valores límite.

Los datos disponibles hasta el momento pueden resumirse de esta manera:

·         Estudios experimentales demuestran que CE y CM de intensidad igual o inferior a la dada por los Valores Límites, no constituyen un peligro para la salud.
·         La observación, en estudios epidemiológicos de larga duración, de trabajadores en áreas de alta tensión o radio aficionados no ha demostrado aún en forma contundente  efecto adverso sobre la salud.
·         No se han detectado síntomas específicos en el organismo humano que puedan ser consecuencia de la exposición a estos campos no ionizantes.
·         Se los considera como posiblemente cancerígenos. Esta decisión se basó en:
·         limitada evidencia de que la exposición a campos tipo domiciliario incrementaba el riesgo de leucemia en los niños
·         limitada evidencia de que  la exposición laboral incrementaba la ocurrencia de leucemia linfática crónica.
·         evidencias sumamente débiles o nulas para otras formas de cáncer u otros problemas de salud.
Esto lleva a no poder reconocer como totalmente inocua la exposición a este tipo de campos, debido a la existencia de una débil evidencia científica.


Medidas preventivas


La medida más efectiva de protección contra las radiaciones electromagnéticas es alejarse de las fuentes; según el tipo de red o de aparato la distancia de seguridad variará en función de las emisiones que genere.
En todos los casos conviene aplicar procedimientos sencillos y prácticos tendientes a prevenir o minimizar cualquier efecto dañino que pudiese detectarse.
En lo que a teléfonos celulares se refiere, entre estas recomendaciones se pueden citar:
·         Que el uso de celulares sea sólo para llamadas de corta duración.
·         Que se trate de utilizar audífonos para mantener la antena lejos de la cabeza, ya que aproximadamente el 60% de las radiaciones se concentran en la cabeza y en las manos.
·         Que los niños no usen teléfonos celulares, pues no se puede descartar la posibilidad que el uso prolongado de los celulares pueda ser dañino, y los niños son los más vulnerables, pues su sistema nervioso está todavía en la etapa de desarrollo.
Respecto a líneas de energía eléctrica y sus equipos asociados,la medida fundamental es no permanecer próximos a ellos por períodos prolongados. Tener en cuenta este punto cuando se trata de localizar, fundamentalmente, viviendas y escuelas.
Es conveniente evitar la exposición a todo tipo de campo electromagnético, especialmente mientras se duerme, ya que se ha encontrado una relación entre ellos y la generación de la melatonina, hormona reguladora del sueño sintetizada en el cerebro especialmente durante la noche.

Viviana Vila

Bibliografía

- Conesa Fdez-Vitora, Vicente. 1997. Guía metodológica para evaluación del impacto ambiental 3ª edición, Ed. Mundi-Prensa - Madrid
- Tora Galván, José Luis. 1997. Transporte de la Energía Eléctrica – Universidad Pontificia Comillas- Madrid- España
- Ministerio de Economía República Argentina. Secretaría de Energía.1998. Resolución Nº 77/ 98-.
 http://www.cricyt.edu.ar/enciclopedia/terminos/ContElctro.htm

CONTAMINACIÓN ELECTROMAGNÉTICA

LA CONTAMINACION ELECTROMAGNÉTICA

EN LAS CONSTRUCCIONES

EL PROBLEMA


Los campos electromagnéticos son rara vez tenidos en cuenta como factores de contaminación en el área de la construcción, pese a las evidencias de sus efectos sobre la vida y, en especial, sobre la salud humana.
Toda corriente eléctrica produce campos magnéticos y todo campo magnético variable induce campos eléctricos. Sin embargo, un campo magnético estático puede producir una corriente eléctrica en un cuerpo si éste se mueve a través del campo.
De esa forma los campos magnéticos artificiales, mucho más intensos que los naturales, pueden alterar los procesos biológicos. La abundancia de artefactos eléctricos y aparatos electrónicos, así como los medios de transmisión de electricidad y radiofrecuencias, han hecho de nuestra civilización tecnológica un pandemónium de campos electromagnéticos de todo tipo. Los continuos avances tecnológicos hacen que la incidencia de este tipo de contaminación vaya en aumento.
La tecnología genera campos electromagnéticos en todas las frecuencias e intensidades. Después de largas polémicas, investigaciones realizadas en todo el mundo han demostrado que las alteraciones biológicas debidas a la acción de campos electromagnéticos artificiales intensos, tanto de alta frecuencia (antenas de radio, TV, microondas, radar, etc.) como de baja frecuencia (líneas de alta tensión, pantallas de televisores y computadoras, transformadores, etc.) pueden producir cambios en la temperatura corporal, desequilibrio en los electrolitos de la sangre, dolor muscular en las articulaciones, dificultad en la percepción de los colores, fatiga, inapetencia, disfunciones en el sistema nervioso central, estrés, disminución de la cantidad de plaquetas en la sangre, etc..
Los campos electromagnéticos débiles como los generados por una instalación eléctrica de 220 V y 50 Hz, pueden provocar tensión nerviosa y alterar el equilibrio de grasas y colesterol en la sangre, aumentar la producción de cortisona y subir la presión sanguínea, lo que puede desembocar en trastornos cardiacos, renales, gastrointestinales, nerviosos y otros.
Las radiaciones electromagnéticas de baja intensidad que emiten los aparatos eléctricos, así como los provenientes de una mala instalación eléctrica en viviendas o lugares de trabajo, pueden tener una incidencia desfavorable en el desarrollo de cáncer, afectar las funciones reproductoras, provocar alergias y depresiones.

LAS PRUEBAS

Diversas investigaciones indican un aumento de las tasas de mortalidad por leucemia en profesionales relacionados con el trabajo en campos electromagnéticos y en niños que habitan casas cercanas a tendidos de alta tensión.
El gobierno de Suecia, basándose en las investigaciones de Lenmart Tomenius, ha reconocido en su legislación la incidencia de los campos electromagnéticos generados por las líneas de alta tensión en la estadística de los casos de leucemia infantil.
En 1974, a raíz de las investigaciones de V. P. Korobkova, la Unión Soviética dicta una ley según la cual las líneas de alta tensión que generen campos de m s de 25 Kv/m deben situarse a una distancia mínima de 110 metros de cada edificación.
En Alemania, el ingeniero Egon Eckert probó que la mayoría de los casos de muerte súbita de lactantes se produce en la cercanía de vías electrificadas, emisoras de radio, radar o líneas de alta tensión.
En 1979 la epidemióloga estadounidense Nancy Whertheimer provocó un escándalo al evidenciar estadísticamente que la mayoría de los hogares de Denver donde residían niños afectados de cáncer estaban ex­puestos a fuertes campos electromagnéticos provenientes de los transformadores y líneas primarias del tendido eléctrico callejero.
También se ha detectado una mayor incidencia de nacimientos de niños con malformaciones en hijos de trabajadores en unidades de conmutación eléctrica, así como abortos y alteraciones de la gestación liga­dos al uso de mantas eléctricas y computadoras.
La Universidad de Heidelberg, Alemania, ha de­mostrado que los cables eléctricos de 220 voltios y 50 Hz instalados en viviendas generan campos que elevan la presión parcial de oxígeno en la sangre, así como los valores del hematocrito.
Teniendo en cuenta que la actividad eléctrica cerebral del ser humano manifiesta una periodicidad que va de 14 a 50 Hz en el estado de conciencia de vigilia y entre 8 y 14 si se está  relajado, se deduce que un campo externo de 50 Hz como el de la red eléctrica común puede inducir estados de nerviosidad o como se le ha dado en llamar “electroestrés”.
En Argentina, un trabajo de investigación exhaustivo en este campo ha sido llevado a cabo por el CONICET. En un informe publicado por el Centro de Divulgación Científica de la Facultad de Farmacia y Bioquímica, el Prof. Adolfo Portela (autor de un manual del Ministerio de Salud y Acción Social sobre las normas vigentes en cuanto a exposición a radio­frecuencias) declara que la zona de mayor riesgo en el rango de radiofrecuencias est  entre los 30 y los 300 megahertz, la m s utilizada en enlaces de telecomunicación de corta distancia, las emisoras de TV y FM y la telefonía celular. La exposición severa a estas radiaciones afecta principalmente la vista, el sistema nervioso central, el hígado y las glándulas de secreción interna. Actualmente se pretende bajar la potencia de estas emisiones aumentando la sensibilidad de las antenas.

CAUSAS Y SOLUCIONES

Las líneas de alta y media tensión

La peligrosidad de las líneas de la red eléctrica depende de la tensión, de la intensidad y de la sobrecarga a que est‚n sometidas. Es fundamental la calidad, el estado y la limpieza de los aisladores, así como la verificación y el mantenimiento de la conexión a tierra de las torres. En Alemania se recomienda una distancia de seguridad de 1 metro por cada kilovoltio de tensión de la línea.
Si el tendido es subterráneo los cables deben contar con una buena aislación y ser coaxiales para no generar campos externos. Si los cables de las tres fases est n debidamente trenzados el campo electromagnético es inferior al de una línea a‚rea equivalente. De todos modos este tipo de líneas suele pasar demasiado cerca de las viviendas.

Los transformadores de red

Las centrales de distribución eléctrica que en­contramos “disimuladas” entre las construcciones urbanas son reconocibles por su continuo zumbido. Los transformadores de red, que vemos en algunas esqui­nas, ya sea en cámaras subterráneas o a‚reas, convierten la media tensión de distribución en tensión apta para uso industrial y doméstico, de 380 y 220 voltios. Si la toma de tierra de estas instalaciones es defectuosa, se pueden tener graves alteraciones del potencial eléctrico en el terreno.
Es común ver explotar y fundirse los fusibles de estos transformadores en presencia de una sobrecarga.
Como distancia de seguridad se aconseja que las viviendas se encuentren como mínimo a 15 metros de estos transformadores. Nuevos materiales de aisla­miento de los campos electromagnéticos como el numetal pueden solucionar el problema de los transformadores en los núcleos urbanos.

Líneas de baja tensión

Si bien son las responsables de la contaminación eléctrica más común en las casas, la sobrecarga y el desequilibrio entre las tres fases son las causas fundamentales de las alteraciones detectadas.
Se recomiendan cables con revestimiento aislante de bajo nivel de pérdida y con trenzado de las tres fases, así como una correcta conexión a tierra de las instalaciones domiciliarias.
La instalación eléctrica de la vivienda.
Se puede comprobar que muchas de las viviendas y edificios de nuestro país carecen aún en sus instala­ciones de protectores eléctricos y una correcta conexión a tierra.
La mejor red eléctrica en las ciudades es la subterránea. En las viviendas, las cajas de conexión, los contadores y los disyuntores deberían ubicarse en un lugar apartado de la presencia humana, en lo posible, dentro de un armario metálico, que a modo de “jaula de Faraday” evite la irradiación del campo electromagnético. Toda casa debe contar con un disyuntor diferencial automático u otro tipo de interruptores protectores. Es necesario que la instalación cuente con una buena conexión a tierra y conviene que est‚ separada en sectores o funciones.
La mejor protección contra la contaminación eléctrica doméstica es la desconexión oportuna de aquella parte de la instalación que no necesitemos, en especial durante la noche. Para este fin, en los países desarrollados existe un interruptor de tensión en ausencia de consumo (tipo “bioswitch”). Este aparato desconecta la alimentación de 220 v. de aquellos sectores de la instalación que no tengan consumo (por ejemplo, en los dormitorios durante la noche) man­teniendo una corriente continua de apenas 6 voltios (que no genera campos electromagnéticos) como piloto para detectar cualquier requerimiento de consumo, que activar  el flujo normal de corriente.
Televisores y monitores de computadoras.
Todas las pantallas basadas en el tubo de rayos catódicos emiten radiaciones ionizantes que pueden afectar a la salud, especialmente la de quienes pasan horas delante de computadoras y televisores. La exposición depende de la distancia entre el sujeto y la pantalla. En el caso de las computadoras, las panta­llas monocromáticas emiten mucha menos radiación que la de colores. Pero además de la temida radiación X, hay que tener en cuenta el fuerte campo electromagnético generado por los transformadores de alta tensión y las bobinas de deflexión de los tubos de rayos catódicos.Estos campos electromagnéticos se reparten globalmente alrededor de los aparatos.
Recordemos que una pared común no es obstáculo para la radiación electromagnética. Por eso hay que considerar el lugar en que se instalan este tipo de aparatos, tanto en viviendas como en oficinas, cuidando que el campo irradiado por la parte posterior del televisor o computadora no afecte la calidad ambiental de la habitación contigua, en especial si sus ocupantes son bebés o niños.
La electricidad estática de las pantallas puede descargarse con filtros de conexión a tierra. Los filtros ópticos protegen sólo la vista, evitando los reflejos de la luz ambiente sobre la pantalla. Se pueden instalar alfombrillas conductoras con descarga a tierra para quienes trabajan largas horas frente a las pantallas de las computadoras no se vean sometidos a grandes potenciales electrostáticos. La Organización Mundial de la Salud recomienda que los operadores de computadoras descansen unos minutos cada hora, yendo a descargar la est tica acumulada en sus cuerpos sumergiendo ambos brazos bajo el agua que corre.
En 1988 la Dra. Marilyn Goldhaber terminó un es­tudio sobre 1.583 mujeres a lo largo de tres años. Las que habían estado sometidas a la radiación de las pantallas de computadoras durante períodos superiores a las 20 hs. semanales indicaban una tasa estadística superior al doble de abortos y malformaciones de los fetos.
Pese a las objeciones de las partes interesadas en la fabricación de estos implementos electrónicos, son innegables los efectos que manifiestan muchos operadores de computadoras: migrañas, fatiga ocular, insomnio, alergias cutáneas, cansancio crónico, calambres, etc.
Las pantallas de cristal líquido (LCD), como las de las Laptop, son quizás la solución ideal, pues utilizan tensiones bajas y no generan campos electrostáticos ni electromagnéticos fuertes.

Los electrodomésticos

Distintos aparatos, tanto en el hogar como en la oficina pueden estar afectando la salud de quienes cotidianamente resultan expuestos a sus radiaciones electromagnéticas. Esto se ve agravado por la mala calidad de sus transformadores internos. El radio-despertador es uno de ellos, en especial por la larga exposición (8 horas) y la cercanía a nuestras cabezas, produciendo insomnios, dolores de cabeza, pesadillas, fatiga matinal. La distancia de seguridad aconsejada es de por lo menos 1 m, aunque lo mejor sería prescindir de ellos o cambiarlos por similares a pilas.
Los hornos de microondas son objeto de fuertes controversias. El generador de microondas crea un fuerte campo electromagnético que puede perjudicar la salud de quien trabaja continuamente en las cercanías de estos aparatos en funcionamiento, en lugares tales como bares, restaurantes, pizzerías y supermercados. Pero el mayor peligro radica en la posible fuga de emisiones de microondas, lo que exige el control periódico del cierre del horno. Un horno cuyo sistema de desconexión automático falle en el momento de ser abierto por un niño, si se encuentra a la altura de sus ojos, puede provocarle la ceguera inmediata.

Artefactos de iluminación

Pese a las ventajas energéticas de los tubos fluorescentes, la habitual mala calidad en las reac­tancias permite la formación de campos electromagnéticos importantes. Por ello, para grandes instalaciones se aconseja centralizar las reactancias en un gabinete metálico común y alejado de las personas. Por otro lado, por ser este tipo de luz pulsante, aunque no nos demos cuenta, se desaconseja su uso en lugares que requieren de atención visual, como tableros de dibujo o talleres. La vibración de la luz puede compensarse montando tres tubos juntos conectados a fases distintas. El campo electrostático que emiten los tubos fluorescentes puede corregirse apantallando los tubos con una rejilla metálica y conectándola a tierra. En general se aconseja que la distancia entre un tubo fluorescente y las personas sea de 1,5 m.
Las lámparas incandescentes, de menor rendi­miento que las fluorescentes, carecen en cambio de efectos electromagnéticos perniciosos, aunque su instalación defectuosa puede producir campos eléctricos bastante fuertes. Para evitarlo hay que verificar que el interruptor al apagarse interrumpa la fase y no solamente el neutro.
Los transformadores asociados a lámparas halógenas o dicroicas son también una importante fuente de campos electromagnéticos, por lo que se aconseja alejar estos transformadores de las personas que trabajan bajo este tipo de iluminación o centralizar la instalación.

Los transformadores

En general todo transformador irradia un campo electromagnético que puede resultar nocivo para las personas que se hallen en sus cercanías en tiempos prolongados. Lo ideal es utilizar transformadores toroidales, que tienen mayor rendimiento, menor consumo y mínima contaminación electromagnética.

Fuentes de origen externo a la construcción

Muchas veces los campos electromagnéticos que podrían estar afectando la salud de una vivienda pueden provenir de los aparatos o las instalaciones de los vecinos a través de las paredes medianeras. Un televisor o un monitor de computadora cuya parte posterior se apoya contra una pared, emite campos elec­tromagnéticos que la atraviesan.
Especialmente peligrosos son los consultorios médicos u odontológicos equipados con equipos de ra­yos X y otros de alta potencia. Lo mismo sucede con pequeñas industrias y talleres ubicados en zonas urbanas.

Antenas emisoras de radio y televisión

En las cercanías de estas antenas se captan fuertes campos eléctricos y electromagnéticos, especialmente en las emisoras de AM. Se han detectado casos de grave contaminación electromagnética en las viviendas aledañas a antenas de radioaficionados y de emisoras ilegales de exagerada potencia. Estos casos se agravan cuando la antena no sobrepasa los edificios circundantes y los departamentos en altura quedan alineados con la torre. Lo mismo sucede con las antenas de enlace por microondas cuyo cono de dispersión barre con  reas habitadas.
Lilia Garcén, Arquitecta.
Claudio Ardohain, Geobiólogo.

BIBLIOGRAFIA

Vivir en casa sana, Mariano Bueno, Ed. Martínez Roca.
El gran libro de la casa sana, Mariano Bueno, Ed. Martínez Roca.
Edificación Solar Biológica, Pierre Robert Sabady, Ed. CEAC.
The Nontoxic Home & Office, Debra Lynn Dadd, Tarcher Inc.
Efectos biológicos de los campos electromagnéticos de frecuencia baja, artículo de la Revista de la Asociación Española de Medicina del Trabajo.
Boletín N§ 69: Electricidad y Radiación, de la Organización Internacional del Trabajo. 

http://www.geoambiental.com.ar/CEM.htm