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viernes, 20 de diciembre de 2013

METALES PELIGROSOS Y DDT EN EL RIO EBRO

Monzón y Flix constituyen los puntos negros de una cuenca con altos índices de contaminación

El fantasma del DDT se resiste a desaparecer de España. A pesar de que su uso y fabricación fueron prohibidos hace 27 años, algunas empresas disponen actualmente de permisos de vertido emitidos por la Confederación Hidrográfica del Ebro. Recientes estudios científicos han documentado la aparición de problemas de salud, entre ellos un menor desarrollo psicomotor de los niños, según ha revelado un estudio realizado en Flix (Tarragona), una población situada a orillas del Ebro donde durante años se ha producido un metabolito del DDT. Además de los vertidos autorizados, se han producido vertidos anómalos en fechas tan recientes como 1999.

Diversos informes científicos indican que el río Ebro está contaminado, y no sólo por DDT, también por mercurio y otros compuestos de elevada toxicidad. Según los expertos, la calidad del agua del Ebro no está garantizada, lo que puede afectar negativamente al trasvase previsto en el Plan Hidrológico.

El principal foco de contaminación por DDT en la cuenca del Ebro es el río Cinca tras su paso por Monzón (Huesca), una ciudad que cuenta con un importante polígono industrial. La alarma se encendió hace cuatro años, cuando se produjo, súbitamente, una gran mortandad de peces. Los análisis revelaron niveles enormes de DDT en los cuerpos de los barbos y los alburnos del río, con concentraciones cercanas a los 10.000 microgramos de tóxico por kilo de pescado, unas 500 veces más de lo normal.

Las miradas de los ecologistas y de los pescadores se volvió entonces hacia la empresa Montecinca, productora de dicofol, un pesticida que genera DDT como subproducto intermedio. Como consecuencia de la mortandad de peces, la entidad Ecologistas en Acción y la Sociedad de Pescadores presentaron una demanda contra la empresa por estos vertidos, que todavía no se ha resuelto.
Más allá del grave incidente de hace cuatro años, los ecologistas aseguran que la empresa continúa liberando DDT al río gracias a un permiso de vertido concedido por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE). La empresa Montecinca ha confirmado a este diario que "dispone de una autorización de vertido de sus efluentes al río Cinca por parte de la CHE en la que los contenidos de DDT y sus metabolitos están de acuerdo con la Orden Ministerial 12.11.87 que transcribe la Directiva 76/464 de la CEE". También asegura que "en los vertidos actuales, los contenidos son del orden de un 10% de los totales autorizados".

Es decir, que aunque oficialmente el DDT está estrictamente prohibido en el primer mundo, esto no es verdad. O no lo es del todo, ya que se permite su vertido para facilitar la fabricación de dicofol. Naturalmente, se trata de vertidos a concentraciones muy bajas. Pero el compuesto es muy persistente y bioacumulable, y cualquier nueva fuente se añade al DDT que ya se acumula en los tejidos del cuerpo humano, que no es poco.

España es uno de los cinco países en que aún se produce dicofol, junto con India, Brasil, China e Israel, algo que Greenpeace considera "inaceptable, sobre todo porque existen sustitutos para este plaguicida", afirma Sara del Río, especialista en tóxicos de esta entidad.

Cuando el doctor Jordi Sunyer supo de la existencia del vertido de DDT por parte de Montecinca no pudo reprimir una mueca de incredulidad. Jordi Sunyer y Núria Ribas son investigadores del Instituto Municipal de Investigaciones Médicas (IMIM) de Barcelona y han estudiado los efectos que produce el DDE, un metabolito del DDT, sobre un grupo de 100 niños de la zona de Flix, el otro punto negro del Ebro. Y sus resultados dejan poco margen a las dudas. Los niños que recibieron mayores dosis de DDE en su vida fetal han resultado tener una menor madurez mental y psicomotriz a los 13 meses de vida. Y eso que se trata de niños nacidos entre 1997 y 1999, mientras que la fábrica establecida en Flix, la empresa Ercros, dejó de fabricar DDT en 1971. La moraleja está clara: el DDT es tan persistente que sus efectos se manifiestan 30 años después e incluso en otra generación.

La persistencia es el problema. En el río Cinca, los niveles de DDT de los peces han ido disminuyendo visiblemente desde la catástrofe de 1999. Pero siguen presentando una concentración 30 veces superior a la que se registra aguas arriba. El Gobierno de Aragón recomendó en su día no consumir los peces del río. Pero actualmente la Confederación Hidrográfica del Ebro considera que en el río Cinca "no existe motivo de alarma". Miquel Porta no lo ve tan claro. Este investigador médico del IMIM y presidente de la asociación Científicos por el Medio Ambiente (Cima), se pregunta: "¿Quién está efectuando análisis regulares del pescado y quién vigila las concentraciones de DDT en los habitantes teniendo en cuenta si han consumido pescado del río?". Porta recuerda que se han encontrado niveles altos de DDT en el organismo de pescadores canadienses que ingerían el producto de su pesca en la zona de los grandes lagos, por lo que presume que puede suceder lo mismo en el Cinca.

Los análisis realizados por el Instituto de Investigaciones Químicas y Ambientales de Barcelona, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, desvelan otros problemas no menos graves. Uno de ellos es el mercurio contenido en los sedimentos del Cinca, que supera en 25 veces la concentración que se encuentra aguas arriba. Y por si esto fuera poco, el equipo del CSIC ha encontrado niveles muy altos de compuestos de bromo en peces y en sedimentos. Los barbos llegan a acumular más de 1.000 microgramos de hexabromociclododecano (HBCD) por kilo, y los sedimentos, más de 500. Se trata de "valores muy altos, que se encuentran entre los mayores registrados hasta la fecha en Europa", según Damià Barceló, investigador del CSIC y uno de los autores del estudio.

En Flix también hay un elevado nivel de mercurio en los sedimentos del río, según refiere Narcís Prat, catedrático de Ecología de la Universidad de Barcelona. Según este experto, "el problema es que tenemos fábricas obsoletas que deberían cambiar sus sistemas productivos para evitar estos vertidos". Prat cree que falta voluntad por parte de la Administración para lograr este objetivo.

Flix y Monzón son los dos puntos negros de la cuenca del Ebro.Adheridos al sedimento, los contaminantes producidos siguen ahí durante décadas. Aunque su presencia no se detecte en el agua, las crecidas que periódicamente sufre el río remueven los sedimentos y pueden contaminar el cauce de partículas. Ello comporta el riesgo de incorporar los tóxicos al agua destinada al riego y, en el futuro, a la que pueda trasvasarse por el Plan Hidrológico Nacional. Existen precedentes de este problema: Narcís Prat recuerda que en diciembre de 2001 se detectó mercurio en la red de abastecimiento de agua potable de 40 municipios de Tarragona. Según dijo en su momento el catedrático de Ingeniería Julià Sampere, el mercurio no era atribuible a un vertido, sino "a la propia contaminación existente en los sedimentos del río, en el que se han acumulado 100 años de producción electroquímica".
Lo cierto es que los contaminantes acaban llegando hasta la misma desembocadura del río. Xavier Ruiz, zoólogo de la Universidad de Barcelona, ha podido comprobar la presencia de diversos compuestos y elementos tóxicos (DDT, PCB, metales pesados) en los huevos y tejidos de diversas aves del delta del Ebro en análisis realizados a finales de los noventa. Estos compuestos aparecen en niveles "altos dentro del Mediterráneo, uno de los mares más contaminados del mundo", según Ruiz. El resultado es que los peces que viven sobre el fondo marino presentan niveles destacables de mercurio y de otros metales pesados. Y estos peces acabarán en muchos casos en la mesa.

Una larga lista de efectos nocivos
Los efectos del DDT sobre la salud humana son tan numerosos como difíciles de aislar. Diversos estudios han identificado su relación con tumores de páncreas y del sistema linfático. También interfiere en la actividad hormonal, esto produce efectos tan llamativos como los cambios en el momento de la aparición de la pubertad en las chicas. Altera además el sistema reproductivo y provoca la aparición de malformaciones en las gónadas y una larga lista de efectos neurológicos.

En Flix, el doctor Jordi Sunyer ha documentado un incremento espectacular de casos de cáncer, Parkinson y otras enfermedades entre los trabajadores de Ercros, que durante años recibieron niveles muy altos de hexaclorobenceno, un compuesto que comparte toxicidad y listas negras con el DDT.

Pero lo más normal es que el DDT actúe sobre el organismo humano combinado con otros compuestos orgánicos persistentes, como los PCB o las dioxinas. Lo que los médicos detectan suele ser la suma de efectos de estos compuestos sobre la salud. Por ejemplo, se sabe que el riesgo de padecer cáncer de mama aumenta unas cuatro veces en las mujeres que han estado más expuestas a los pesticidas, el DDT entre ellos.
El problema es la acumulación histórica de estos tóxicos, que quedan depositados, por ejemplo, en los sedimentos de los ríos. Según Damià Barceló, investigador del CSIC, "limpiar los sedimentos es muy arriesgado, pues si se remueven se liberan de nuevo los tóxicos al agua. Pero la autodepuración puede necesitar décadas".
Barceló cree que el cambio climático va a empeorar las cosas ya que "como el caudal de agua va a disminuir, la contaminación se va a concentrar".

Madrid pide rápidas soluciones a la contaminación de DDT del Cinca


EL PERIODICO EL PERIODICO 28/08/2004

El Ministerio de Medio Ambiente instó ayer a la empresa Montecinca de Monzón a que sustituya "lo antes posible" el DDT de sus procesos de producción, sin necesidad de agotar la fecha límite del 2014 que establece la legislación europea. El ministerio exige también la evaluación completa de los riesgos de su proceso industrial en cuanto a la presencia de DDT y ha respondido así a la denuncia presentada por Greenpeace sobre vertidos contaminantes en el Cinca en apenas 48 horas.
El Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes (COPs), ratificado por España el 28 de mayo de 2004, establece ciertas restricciones a la producción y el uso de DDT, pesticida que fabrica en España la citada empresa montisonense, recuerda el Medio Ambiente.
CONVENIO EN VIGOR Asegura que con la entrada en vigor el jueves de este convenio insta a la empresa, además de a realizar la citada evaluación de riesgos, a iniciar "lo antes posible" los trámites necesarios para la obtención en Aragón de la Autorización Ambiental Integrada, de acuerdo con la ley 16/2002 de Prevención y Control Integrados en la Contaminación.
También reclama la remisión inmediata de información sobre la fecha límite de producción de dicofol con utilización de DDT en sus instalaciones, sobre las medidas incluidas para la producción de sustancia alternativas al dicofol y sobre el estado de contaminación de los suelos de la instalación.
Paralelamente a la reacción del ministerio, en Zaragoza miembros de la asociación Greenpeace y responsables de la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) mantuvieron una reunión para analizar la situación de vertidos de DDT al Cinca.
Ambas partes expresaron que se había acordado establecer cauces de colaboración para solucionar el problema cuanto antes. "Ha sido una reunión muy positiva", manifestó el comisario de Aguas de la Confederación, Rafael Romeo, quien anunció que se "intensificarán los puntos de muestra así como la frecuencia de su análisis", para lo cual ha pedido la colaboración de Greenpeace.
Una portavoz de la asociación ecologista, por su parte, confirmó la buena "disposición" del organismo de cuenca a solucionar cuanto antes el problema. "Estamos gratamente sorprendidos; primero en la CHE nos han atendido de maravilla y han sabido identificarse con lo que ocurre, y además, desde Madrid ha llegado un mensaje claro", dijo Sara del Río, responsable de la campaña de tóxicos de Greenpeace. "Y todo en dos días", añadió en referencia a la velocidad con la que se han desarrollado los acontecimientos, ya que an apenas unas horas la protesta de Greenpeace a surtido efecto en la Administración.

La planta de Montecinca vierte DDT al río Cinca


Los vertidos de la empresa Montecinca, S.A. están contaminando la cadena trófica poniendo en riesgo el medio ambiente y la salud pública

Reportaje - agosto 25, 2004
Greenpeace presentó esta mañana en rueda de prensa el informe, “El DDT en España, un caso único en Europa”, en el que denuncia el caso de la única fábrica en Europa que aún utiliza DDT, la planta de Montecinca, S.A. en Monzón (Huesca). La fábrica produce pesticida dicofol, que utiliza el DDT como producto intermedio y vierte directamente el río Cinca, afluente del Ebro.
Complejo industrial de Montecinca, S.A. - único en Europa que fabrica dicofol.
El pasado junio, Greenpeace realizó una toma de muestras de sedimentos en el canal de desagüe por el que la empresa Montecinca vierte al río. Los análisis realizados por la Universidad Autónoma de Madrid sobre las muestras, y que están recogidos en el informe, revelan una alta contaminación por DDT. La concentración encontrada en los sedimentos recogidos por Greenpeace (75,32 ppm) es 2.140 veces superior a los resultados de análisis realizados por la Confederación Hidrográfica del Ebro (CHE) en el punto de muestreo más cercano (0,0357 ppm). Además esta concentración supera en más de 3.000 veces los Valores Objetivos de Calidad establecidos por la propia CHE.
La diferencia de los resultados entre estos datos cuestionan la validez de la elección de los puntos de muestreo elegidos por la Confederación, así como el interés real de la CHE por conocer el alcance del problema.
Las analíticas de Greenpeace resultan aún más preocupantes si tenemos en cuenta que la empresa Montecinca realizó un dragado del canal de desagüe para eliminar los sedimentos como parte de las obras de mejoras ambientales. Esto quiere decir que el grado de contaminación que arrojan los análisis es resultado sólo de los últimos cinco años de producción.
Los vertidos de la planta Montecinca al río, hoy por hoy permitidos, contaminan el agua, los sedimentos y se incorporan a la cadena trófica amenazando la salud de la fauna de la zona y, en última instancia, la salud pública, como ha advertido recientemente el Instituto Nacional de Toxicología.
"Ni el Gobierno de Aragón ni la Confederación pueden cerrar los ojos por más tiempo a las continuas agresiones de Montecinca. Si no actúan de forma urgente para velar por el medio ambiente y por la salud de la ciudadanía serán los responsables por omisión de la destrucción del entorno tanto de Aragón como de Cataluña" -ha afirmado Sara del Río, responsable de la campaña de tóxicos de Greenpeace.
El DDT es un compuesto muy persistente en el medio ambiente, al igual que sus productos de degradación. Tiene una alta tendencia a la bioacumulación en los seres vivos y la exposición tanto al DDT como a sus productos de degradación se ha relacionado con efectos sobre el feto, con la disrupción hormonal, con efectos a largo plazo en el sistema nervioso y con algunos tipos de cáncer. El DDT es, además, muy tóxico para los organismos acuáticos, las aves y los mamíferos.
Aunque España ratificó en mayo el Convenio de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, debe dar un paso más en su compromiso de eliminar estos peligrosos contaminantes y erradicar completamente la liberación de DDT al medio ambiente prohibiendo la producción de dicofol. Con más razón, cuando existen alternativas a este acaricida disponibles en el mercado y, por tanto, se podría aplicar el Principio de Sustitución.
"Habiendo alternativas al diocofol en el mercado, no es aceptable que las Administraciones sigan permitiendo que los ríos Cinca y, por extensión, el Ebro y las poblaciones que viven en ese entorno sean víctimas de la liberación de DDT al medio ambiente" -ha declarado Mario Rodríguez, director de campañas de Greenpeace.