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domingo, 26 de enero de 2014

TALIDOMIDA


En 1998, la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE.UU. (Food and Drug Administration, FDA) aprobó el medicamento talidomida (Thalomid®) para el tratamiento de un trastorno grave de la piel.1 En 2006, la FDA también lo aprobó para el tratamiento de una forma de cáncer.2 La talidomida puede producir defectos de nacimiento o congénitos graves e incluso la muerte del bebé. March of Dimes desea que todas las mujeres que puedan quedar embarazadas sean conscientes de los peligros de este medicamento.


¿Cuál es la historia de la talidomida?

La talidomida se recetó por primera vez a finales de la década de 1950 en Europa para tratar la ansiedad, el insomnio y, en las mujeres embarazadas, las náuseas matutinas. Se comercializó en Europa y, además, en Japón, Australia y Canadá. Se retiró del mercado a comienzos de la década de 1960, cuando los médicos descubrieron que producía terribles malformaciones fetales. Unos 10,000 niños de todo el mundo nacieron con graves malformaciones porque sus madres habían tomado el medicamento durante la primera etapa del embarazo.3
Hasta 1998, la talidomida no se había aprobado en los Estados Unidos. En gran medida, se debió al escepticismo de la Dra. Frances Kelsey, funcionaria de la FDA.4La Dra. Kelsey quería tener pruebas de que la talidomida no presentaba riesgos para los seres humanos y, en particular, para los embriones. A finales de 1961, la singular capacidad que tenía este medicamento para provocar malformaciones humanas graves empezó a ser evidente.
La tragedia mundial de la talidomida cambió el modo en que los medicamentos se desarrollan, prueban y reglamentan en los EE.UU., ampliando la autoridad de la FDA considerablemente. A menudo se atribuye a la Dra. Kelsey la confirmación de la reputación de la FDA como la autoridad líder en el mundo en lo referente a la seguridad de alimentos y medicamentos.

¿Qué malformaciones fetales provoca la talidomida?

En 1961, médicos de Alemania, Australia y Gran Bretaña notaron un incremento considerable en la cantidad de bebés nacidos con graves malformaciones en los brazos y las piernas o sin alguna de estas extremidades. Se estableció la relación entre estas malformaciones y el uso de la talidomida durante la primera etapa del embarazo, cuando comienzan a formarse los brazos y las piernas del bebé.
La malformación más conocida (ausencia de la mayor parte del brazo o de la pierna y la presencia de manitas en forma de aleta) se llama focomelia. La malformación de los bebés afectados casi siempre ocurría a ambos lados y a menudo tenían malformaciones tanto en los brazos como en las piernas. En los casos más graves, los bebés carecían por completo de extremidades. Además de las extremidades, el medicamento causaba malformaciones en los ojos y los oídos, el corazón, los genitales, los riñones y el tracto digestivo (inclusive los labios y la boca).3,5 Cerca del 40 por ciento de los bebés expuestos al medicamento muere antes o poco tiempo después del parto.5
La talidomida es uno de los teratógenos humanos (un medicamento u otro agente que causa el desarrollo anormal del embrión o el feto) más potentes. La ingestión de una sola dosis de talidomida durante el comienzo del embarazo puede provocar graves malformaciones en el feto.1 Las mujeres que están o pueden quedar embarazadas no deben tomar nunca talidomida.

¿Para qué trastornos está aprobado el tratamiento con talidomida?

En 1998, la FDA aprobó la talidomida para el tratamiento del eritema nodoso de la lepra, una complicación de la lepra.1 Este trastorno, que deforma la piel, afecta aproximadamente a unas 6,500 personas en los Estados Unidos.6
En 2006, la FDA aprobó la talidomida para el tratamiento del mieloma múltiple, un cáncer de la médula ósea.2 Cada año, se diagnostica esta enfermedad a cerca de 15,000 personas en los EE.UU.7
Ahora que el medicamento ha sido aprobado para el eritema nodoso de la lepra y el mieloma múltiple, los médicos pueden recetarlo a personas con otras enfermedades. Puesto que la talidomida puede estar disponible para mujeres en condiciones de quedar embarazadas, es necesario advertirles acerca de los graves riesgos de malformación en el feto.

¿Qué otras enfermedades se pueden tratar con la talidomida?

La talidomida se utiliza experimentalmente para tratar numerosas enfermedades graves. También parece ser eficaz para tratar las úlceras graves de la boca y la garganta en personas con SIDA, así como las úlceras de la boca y los genitales en personas con la enfermedad de Behcet. Estas llagas ulcerosas son grandes, profundas y dolorosas. Las úlceras de la boca pueden provocar deficiencia nutricional, puesto que interfieren con la actividad de comer. Los estudios también sugieren que la talidomida puede mejorar el aumento de peso en pacientes con SIDA o cáncer que sufren de una grave pérdida de peso, llamada consunción.3,5
Los investigadores están estudiando la eficacia de la talidomida para el tratamiento de la artritis reumatoide, el lupus eritematoso, el síndrome de Sjogren, la enfermedad inflamatoria intestinal (enfermedad de Crohn) y varias formas de cáncer, como el sarcoma de Kaposi (que afecta principalmente a pacientes con SIDA), melanomas, el cáncer de riñón y los tumores cerebrales.3,5

¿Qué otros riesgos supone la talidomida?

La talidomida puede provocar daños nerviosos graves (neuropatía periférica) que pueden volverse irreversibles después de que el paciente deje de tomar el medicamento. Los síntomas incluyen sensación de ardor y adormecimiento u hormigueo de los brazos, las manos, las piernas o los pies.1Otros efectos colaterales pueden ser somnolencia, mareos y disminución de la capacidad para pensar con claridad.1 La talidomida puede interferir con la capacidad de conducir un vehículo u operar maquinaria. Aparentemente, la talidomida también aumenta el riesgo de formación de coágulos sanguíneos en las personas que se están tratando por mieloma múltiple.2

¿Qué medidas de seguridad existen para evitar el uso de la talidomida durante el embarazo?

A causa del grave peligro que presenta la talidomida para un bebé en desarrollo, la FDA exige tomar medidas de seguridad especiales. Para impedir la exposición fetal a la talidomida, el fabricante del medicamento ha desarrollado el programa Sistema para la educación sobre la talidomida y la seguridad en su prescripción (System for Thalidomide Education and Prescribing Safety-STEPS).1 La talidomida sólo puede ser recetada y suministrada por médicos y farmacéuticos registrados en el programa y los pacientes, tanto de sexo masculino como femenino, deben comprometerse por escrito a tomar medidas importantes para evitar el embarazo.
Las mujeres deben:1
  • Usar dos métodos anticonceptivos desde cuatro semanas antes de comenzar a tomar talidomida hasta cuatro semanas después de la última dosis, o abstenerse de tener contacto sexual durante todo este tiempo. Uno de los métodos anticonceptivos debe ser altamente eficaz, como las píldoras anticonceptivas.
  • Obtener un resultado negativo en una prueba de embarazo dentro de las 24 horas de iniciar el tratamiento. El médico deberá ver un informe escrito con el resultado negativo antes de recetar talidomida.
  • Realizarse una prueba de embarazo todas las semanas durante el primer mes de tratamiento. Durante el resto del tratamiento, las mujeres con ciclos regulares deben realizarse una prueba de embarazo cada 28 días y las mujeres con ciclos irregulares cada 2 semanas. Las recetas serán por la cantidad de talidomida suficiente para cuatro semanas.
Los hombres deben comprometerse por escrito a usar un preservativo de látex toda vez que tengan contacto sexual con una mujer en edad fértil ya que la talidomida puede estar presente en el semen.1
Todos los pacientes deben inscribirse en un registro obligatorio que servirá para realizar el seguimiento y la detección de efectos adversos derivados del uso de la talidomida. Este seguimiento ayuda a identificar áreas en las que es necesario mejorar las medidas de seguridad. Las mujeres y los hombres que se estén tratando con talidomida no deben donar sangre y los hombres no deben donar esperma.1 Los pacientes tratados con talidomida nunca deben compartir ni dar el medicamento a otras personas.1 Nunca se debe comprar talidomida por Internet ya que no incluye la participación en el importante programa de seguridad para las personas que toman el medicamento.1


¿Es seguro para una mujer amamantar a su bebé mientras está tomando talidomida?


No. Se recomienda a las mujeres no amamantar a su bebé mientras están tomando talidomida debido a posibles efectos colaterales en el niño.1


¿Qué investigaciones se están realizando sobre la talidomida?

Los científicos continúan desarrollando compuestos químicos que pueden tener los beneficios de la talidomida sin el riesgo de producir malformaciones fetales y daños nerviosos. Uno de estos compuestos, la lenalidomida (Revlimid®), fue aprobado por la FDA en 2005 para el tratamiento del mieloma múltiple avanzado y otro trastorno de la médula ósea (síndrome mielodisplásico).8 Los estudios están evaluando el riesgo de defectos congénitos con este medicamento.8 Debido a que la lenalidomida tiene el potencial de causar defectos congénitos, se receta bajo un plan de gestión del riesgo similar al programa STEPS. Las mujeres embarazadas o que podrían quedar embarazadas no deben tomar lenalidomida.

Referencias
  1. Food and Drug Administration (FDA). Thalidomide Information. Consultado 12 de junio de 2008, www.fda.gov/cder/news/thalinfo/thalidomide.htm.
  2. Food and Drug Administration (FDA). FDA Approves Thalomid (thalidomide) to Treat Multiple Myeloma. Actualizado 20 de julio de 2006, www.fda.gov/cder/Offices/OODP/whatsnew/thalidomide.htm.
  3. Franks, M.E., et al. Review: Thalidomide. The Lancet, volumen 363, 29 de mayo de 2004, págs.1802-1811.
  4. National Library of Medicine. Biography: Dr. Frances Kathleen Oldham Kelsey. Consultado 13 de junio de 2008, www.nlm.nih.gov/changingthefaceofmedicine/physicians/biography_182.html.
  5. Perri, A.J., and Hsu, S. A Review of Thalidomide's History and Current Dermatologic Applications. Dermatology Online Journal, volumen 3, número 5, 2003, www.dermatology.cdlib.org/93/reviews/thalidomide/hsu.html.
  6. U.S. Health Resources and Services Administration (HRSA). National Hansen's Disease (Leprosy) Program. Consultado 13 de junio de 2008, www.hrsa.gov/hansens.
  7. National Cancer Institute. What You Need To Know About Multiple Myeloma. Consultado 16 de junio de 2008, www.nci.nih.gov/cancerinfo/wyntk/myeloma.
  8. Food and Drug Administration (FDA). FDA Approves New Treatment for Myelodysplastic Syndrome (MDS). 28 de diciembre de 2005, www.fda.gov/bbs/topics/news/2005/NEW01289.html

LA CATÁSTOFRE DE LA TALIDOMIDA

Leyendo este post y más precisamente la história de Tony Meléndez me pareció interesante recolectar información y ahondar más en este tema, história para algunos, presente para otros... 

Aviso Previo: Esta entrada y ciertas imágenes pueden herir la sensibilidad de algunas personas, especialmente embarazadas. 

Corría el año 1953, una compañía farmacéutica suiza, Ciba, acababa de sintetizar una nueva sustancia cuyas consecuencias jamás imaginaron, la talidomida. Después de un periodo de pruebas extenso, no completaron su desarrollo al no encontrarle efectos farmacológicos apreciables. Sin embargo, otra compañía alemana, Chemie Gruenenthal asumió la responsabilidad de continuar el desarrollo de esta sustancia en 1954. 

Según la propia compañía alemana, realizaron experimentos con la talidomida en monos, un paso indispensable para la evaluación del fármaco antes de ser aplicado en el ser humano, y no se encontraron efectos secundarios. Tampoco en conejas, ratas y perras embarazadas a las que se les suministró el medicamento durante varias semanas. Mucho más tarde se descubriría que los animales recibieron la talidomida en un periodo de tiempo equivocado y/o en dosis tan grandes que los fetos habían muerto. En resumidas cuentas, las pruebas se hicieron de forma incorrecta y los resultados se falsearon. 

La Catástrofe de la Talidomida (Duro)


Basándose en estas supuestas “pruebas”, las autoridades alemanas aprobaron la talidomida para humanos. No tenían ninguna razón para rechazarla, pues según los informes todo era normal. Se unía además el hecho de que no fue hasta 1961 cuando se introdujo en Alemania unas leyes específicas sobre el control de fármacos. De esta forma, el paso para la comercialización de la talidomida fue algo bastante sencillo. 

talioamida


Inicialmente se comercializó como un tratamiento para las convulsiones epilépticas, más tarde se demostró que este tratamiento era inefectivo. Después se utilizó en unos ensayos clínicos como un nuevo antihistamínico como tratamiento de la alergia. Tras un tiempo, comprobaron que no tenía efecto alguno. Sin embargo, en cada una de estas pruebas que se realizaron se observó que sí era bastante efectivo como sedante. Al final, tras muchas vueltas, el destino definitivo del fármaco fue para tratar las nauseas, la ansiedad, el insomnio y los vómitos matutinos de las embarazadas. Tres años más tarde, en 1957, la talidomida se convirtió en el medicamento de elección para ayudar a las embarazadas. Su uso se extendió rápidamente al año siguiente y se introdujo en varios países de Europa, África, América y también en Australia. 

El furor del nuevo fármaco era evidente, la publicidad no dejaba lugar a dudas “era totalmente seguro para embarazadas” y el éxito de la compañía Chemie Gruenenthal parecía evidente. 

Sin embargo, un año antes de que se comercializara internacionalmente (1956), nació el primer niño con las consecuencias de la talidomida. Claro que por aquel entonces no se tenía ninguna sospecha. Aunque las malformaciones son raras, pueden ocurrir sin ninguna causa concreta. No fue hasta cuatro años y medio más tarde de ese suceso aislado cuando un obstetra australiano, William McBride, se dio cuenta de que algo iba mal. Detectó en un plazo muy breve de tiempo, malformaciones casi idénticas en tres bebés recién nacidos. No era normal, anomalías de ese tipo se encuentran unas pocas por cada década, pero no en tres bebés en el mismo tiempo. La frecuencia se salía de lo normal y había una clara evidencia de que había algo más que una causa espontánea. 

Lo que aquel obstetra diagnosticó en aquellos bebés fue la focomielia. Una rara enfermedad congénita en la que hay una falta de desarrollo total o parcial de piernas y brazos. Pero también aparecían otras anomalías menos raras en otros recién nacidos, sordera, ceguera, malformaciones internas de los órganos… 

Tony Meléndez


Tras detectar esas anormalidades McBride envió sus observaciones al Lancet, una prestigiosa revista de medicina. Sin embargo, su publicación se retrasó unos meses “por falta de espacio” en la revista. Pero él no fue el único que detectó que las cosas iban muy mal. Obstetras de todos los países en los que se introdujo la talidomida observaron como alteraciones tan raras como la focomielia estaba apareciendo de forma frecuente. Al principio no supieron a qué se debía, plantearon explicaciones medioambientales, infecciones, rayos x, sustancias tóxicas, etc. No fue hasta el 11 de noviembre de 1961 cuando otro médico, el doctor Lenz vio con claridad que el culpable de todas esas malformaciones era la talidomida. 5 días después de su descubrimiento, cuando se sintió que estaba totalmente seguro por las investigaciones que había realizado, llamó por teléfono a la compañía Chemie Gruenenthal. Le llevó días de intensas discusiones con representantes de la compañía, autoridades sanitarias y expertos, antes de que el medicamento fuera retirado, sobre todo por cómo la prensa reaccionaría. Chemie Gruenenthal continuaba negando los efectos teratogénicos (que provocan malformación) de la talidomida. Pero cada vez crecía la sospecha de que no lo negaban precisamente por una ignorancia honesta, sino con el propósito de debilitar las acusaciones en contra de la compañía. 

Mientras tanto, en todo ese plazo de tiempo transcurrido, más 15.000 recién nacidos en todo el mundo sufrieron las consecuencias del medicamento, de los que actualmente sobreviven menos de 5.000. No se tardó en denominar a lo ocurrido como “La Catástrofe de la Talidomida” y el nombre del fármaco se convirtió en el paradigma del acto farmacéutico más despreciable. 

Después del suceso, muchos países progresivamente empezaron a promulgar leyes de control de los medicamentos y también la exigencia que éstos sean sometidos a ensayos farmacológicos y probados en animales, además de ensayos clínicos en personas antes de su comercialización. 

También comenzó la época de compensaciones económicas a todas las familias afectadas en todos los países en los que se distribuyó el medicamento. Se volvió a estudiar con detenimiento las pruebas que Chemie Gruenenthal presentó en su día a las autoridades alemanas para que se aprobara como fármaco y entonces fue cuando se descubrió todas las irregularidades que habían cometido. Se llevó a la compañía a juicio y se le obligó a que fuera ésta quién recompensara económicamente a las víctimas. 

El fármaco que había sido anunciado como “totalmente seguro” pasó a ser uno de los fármacos más teratogénicos que se han conocido, bastaba la ingestión de una sola dosis para producir graves malformaciones en el feto y el 40% de las víctimas morían antes de su primer año. Aún así, se sigue recetando en algunos países como tratamiento contra la lepra y algunos tipos de cáncer. 

Talidomida según WikiPedia


La talidomida es un fármaco teratogénico (que provoca malformaciones congénitas), que fue comercializado entre los años 1956 y 1963 como sedante y como calmante de las náuseas durante los tres primeros meses de embarazo. Como sedante tuvo un gran éxito popular ya que no causaba casi ningún efecto secundario y en caso de ingestión masiva no era letal. Este medicamento provocó miles de nacimientos de bebés afectados de dismelia (del griego dys, "falta", y melos, "miembro"; es decir, nacían sin brazos o sin piernas o, en los casos más extremos, sin los cuatro miembros. 

La talidomida afectaba a los fetos de dos maneras: bien que la madre tomara el medicamento directamente como sedante o calmante de náuseas o bien que el padre lo tomara, ya que la talidomida afecta al esperma y transmite los efectos nocivos ya en el momento de la concepción. Cuando se comprobaron los efectos teratogénicos del medicamento, éste fue retirado con más o menos prisa en los países donde había sido comercilizado bajo diferentes nombres. España fue de los últimos países al retirarlo el año 1963. 
Talidomida: n-(2,6-dioxo-3-piperidil)-ftalimida 
Talidomida: n-(2,6-dioxo-3-piperidil)-ftalimida 

Talidomida: n-(2,6-dioxo-3-piperidil)-ftalimida La fórmula química de la talidomida es la siguiente: C13H10N2O4 (Peso molecular: 258.23). Su estructura química se muestra en la figura de la derecha. 

La talidomida fue comercializada bajo estos nombres (entre otros): Imidan, Varian, Contergan, Gluto Naftil, Softenon, Noctosediv, Entero-sediv, Entero-Sediv-Suspenso... 

El impacto social de la talidomida
 

El fármaco provocó lo que se nombra la "catástrofe de la talidomida", ya que miles de bebés nacieron en todo el mundo con severas malformaciones irreversibles. Muchos de estos bebés tuvieron (y tienen) dificultades en integrarse en la sociedad a causa de su minusvalía. 

Además, la alarma social que provocaron los severos efectos secundarios hizo que los responsables de Sanidad de muchos países empezaran a hacer un control estricto de los medicamentos antes de su comercialización. Por ejemplo, en Alemania, uno de los países más afectados por la talidomida (bajo el nombre de Contergan), antes de la catástrofe no existía ninguna ley ni comisión de control de medicamentos. En efecto, después de la catástrofe, muchos países paulatinamente empezaron a promulgar leyes de control de los medicamentos y también la exigencia que éstos sean sometidos a ensayos farmacológicos y probados en animales, además de ensayos clínicos en personas antes de su comercialización. 

malformacio


La talidomida hoy en día 
En la actualidad, la talidomida se vuelve a utilizar, con el apoyo de la OMS, en algunos países, porque se ha comprobado su eficacia en enfermedades como la lepra y ciertos tipos de cáncer. También se puede encontrar en venta en Internet, pero este tipo de venta es totalmente fraudulenta. Lo que no se puede evitar son los nocivos efectos secundarios en los fetos que tiene este medicamento y que continúan provocando nacimientos de niños con graves malformaciones. Se conocen casos de nacimientos de niños con dismelia en Etiopía y Brasil, hijos de padres tratados con talidomida. 


AVITE (Asociación Víctimas Talidomida) 

Los estragos causados por la talidomida se remontan a mediados del siglo pasado, pero siguen movilizando a ciudadanos de todo el mundo. 

Cientos, si no miles, de españoles nacieron con graves malformidades a causa de aquel medicamento, administrado a las madres para reducir las náuseas durante el embarazo. Y todavía hoy, desde hace más de cuarenta años, los afectados siguen reclamando al Gobierno que investigue, castigue y remedie la injusticia que padecen. 

Hace unos días, la asociación española de víctimas (AVITE) recibió el apoyo de las demás organizaciones europeas mediante un comunicado dirigido al presidente Zapatero. Exigen al Ejecutivo que atienda a los afectados de la talidomida como han hecho otros gobiernos de la Unión Europa. (Si se mantiene la estrategia de marketing de nichos, quizás vean satisfecha su demanda, por fin). 

Atención. AVITE denuncia que la talidomida sigue distribuyéndose con impunidad en muchos países del mundo y, además, advierte de que una sustancia parecida, Roacutan, está siendo comercializada por los laboratorios Roche para tratar el acné.

http://www.tonymelendez.com/Espanol/Bien_Venidos.html